Comprimir vídeo sin subirlo a ninguna parte
Este compresor funciona por completo dentro de tu navegador: tu vídeo lo decodifica y vuelve a codificar tu propio dispositivo a través de WebCodecs, y cada trozo del resultado se escribe directamente en el almacenamiento local en cuanto está listo. No se sube nada y, como el resultado nunca se guarda en memoria, no hay límite de tamaño: el único techo es tu espacio libre en disco. Elige un archivo y empieza de inmediato.
Por qué comprimir sin subir es distinto
Casi todos los compresores de vídeo gratuitos de la web son servicios de subida. Entregas tu archivo a un servidor que no controlas, espera en una cola detrás de los archivos de otras personas, se procesa y descargas el resultado. Ese modelo funciona, pero pide mucho: tu material se copia al disco de otra persona, la retención es la que diga la política de privacidad, y un clip de 400 MB tiene que recorrer entero tu conexión de subida antes de que empiece nada.
Esta herramienta le da la vuelta. El navegador lee el archivo directamente de tu disco, pasa los fotogramas al codificador de vídeo de tu propio dispositivo mediante la API WebCodecs y escribe el nuevo MP4 en el almacenamiento local mientras codifica. Nada cruza la red: puedes comprobarlo abriendo el panel de red de tu navegador mientras se ejecuta, o desconectándote de internet después de cargar esta página y comprimiendo igualmente.
De ahí se derivan dos consecuencias prácticas. La primera, que la velocidad la marca tu hardware y no tu ancho de banda de subida, por eso un clip corto termina en un par de segundos. La segunda, que no hay nada que limitar: ni cuota diaria, ni puesto en la cola, ni registro, ni marca de agua, porque no hay ningún servidor cuyos costes haya que recuperar.
Lo único que un compresor local no puede hacer es funcionar en un navegador sin codificador de vídeo. Si el tuyo no es compatible, la herramienta de arriba lo dice claramente en lugar de recurrir en silencio a una subida.
Comprimir un vídeo grande, sin límite de tamaño
Los archivos grandes son donde la compresión en el navegador suele fallar, y la razón es la memoria. La forma más directa de construir una herramienta así es montar el vídeo terminado en memoria y entregarlo solo cuando está completo, lo que significa que la memoria necesaria crece con el tamaño del propio resultado. Una grabación larga acaba pidiendo más RAM de la que la máquina tiene disponible, y la pestaña muere a mitad de camino. Por eso los compresores dentro del navegador suelen publicar un tamaño máximo de archivo.
Este no funciona así. Cada trozo del vídeo comprimido se escribe en el almacenamiento local de tu navegador en cuanto se codifica, de modo que el uso de memoria se mantiene plano por muy largo que sea el vídeo. Lo hemos medido: comprimir una grabación 1080p de 40 minutos hasta un archivo de 500 MB alcanzó un pico de 643 MB de memoria y se mantuvo estable de principio a fin. El mismo trabajo montando su resultado en memoria llegó a 1.246 MB y seguía subiendo al terminar. Esa diferencia es toda la razón por la que aquí no hay límite de tamaño.
Lo que sustituye al límite es una comprobación que no puede pillarte por sorpresa. Antes de empezar a codificar, la herramienta estima cuánto ocupará el resultado y lo compara con el almacenamiento que tu navegador tiene realmente libre. Si no cabe, te lo dice al momento y no cuarenta minutos después. Y no queda nada atrás: si cancelas a mitad o cierras la pestaña, el archivo escrito a medias se elimina.
El techo real es tu propio espacio libre en disco, no una cifra que hayamos elegido nosotros. Los archivos de origen de varios gigabytes no son problema: un vídeo de dos horas es cuestión de paciencia, no de capacidad.
Cómo comprimir un vídeo en el navegador
Todo el proceso son tres pasos y no hace falta configurar nada: el ajuste por defecto de 720p es el que quiere la mayoría.
- Elige un vídeo o arrástralo al recuadro de arriba. El archivo se lee en local; verás su duración, resolución y tamaño de inmediato.
- Elige un nivel de calidad. 720p mantiene el vídeo casi igual que el original; 540p está pensado para apps de mensajería; 360p aprieta al máximo. La resolución de destino se muestra antes de confirmar.
- Pulsa Comprimir y espera. El progreso es real, no estimado. Al terminar verás el tamaño antes y después, y Descargar guarda el archivo nuevo.
La compresión es de ida: el detalle descartado no se recupera. Conserva el original hasta que hayas visto la copia comprimida y estés conforme.
¿Qué nivel de calidad elegir?
Cada nivel reduce el lado corto del vídeo hasta un objetivo y limita el bitrate medio. Se usa el lado corto en lugar del ancho para que el vídeo vertical de un móvil reciba el mismo trato que una toma horizontal de cámara.
Nunca se escala hacia arriba. Si metes un vídeo 720p en el ajuste 720p, la resolución se deja intacta y solo cambia el bitrate, algo que conviene saber porque ese caso ahorra mucho menos que una fuente en 4K.
| Nivel | Objetivo | Mejor para |
|---|---|---|
| 720p · Alta calidad | Lado corto 720 px, ~2 Mbps | El valor por defecto. Compartir, archivar, ver en móvil o portátil. |
| 540p · Equilibrado | Lado corto 540 px, ~1 Mbps | Apps de mensajería, adjuntos de correo, límites de subida. |
| 360p · Lo más pequeño | Lado corto 360 px, ~0,6 Mbps | Meter un vídeo largo por debajo de un tope estricto. |
Son los mismos tres niveles y los mismos bitrates que usa Photo Slim en el iPhone, así que un clip comprimido aquí y otro comprimido en la app salen igual.
Cómo comprimir un vídeo a 10 MB, 25 MB o 100 MB
A veces el requisito no es «más pequeño», es una cifra: un formulario que rechaza todo lo que pase de 25 MB, una app de mensajería que se planta en 10 MB, un portal con un tope de 100 MB. Cambia la herramienta de niveles de calidad a tamaño objetivo y lo que le das es esa cifra. Divide el presupuesto entre la duración del vídeo para obtener un bitrate, resta la parte que necesita el audio y elige la resolución que ese bitrate puede sostener de verdad, de modo que la elección entre 720p, 540p y 360p se hace sola en lugar de a base de pruebas.
Apunta a propósito un poco por debajo del objetivo y no justo a él, porque un archivo que sale a 25,4 MB se rechaza igual que uno de 60 MB. Conviene conocer dos límites. La pista de audio se copia sin tocarla, así que ocupa una parte fija del presupuesto que ningún ajuste de calidad recupera. Y a partir de cierta duración un objetivo pequeño deja de ser alcanzable con cualquier calidad: una grabación de cuarenta minutos no se convertirá en un archivo de 10 MB que merezca la pena ver. Cuando es así, la herramienta te lo dice antes de empezar en vez de gastar tu tiempo en producir una papilla.
Como apunta por debajo del objetivo y no a él, el resultado pasa el límite tanto si quien lo cuenta usa 1.000 como 1.024 kilobytes por megabyte.
¿Cuánto se reducirá tu vídeo?
Depende casi por completo de cómo sea la fuente, y cualquier herramienta que prometa un porcentaje fijo está adivinando. El ahorro viene de dos sitios: bajar la resolución y bajar el bitrate. Si tu fuente está muy por encima del objetivo en ambos, la reducción es enorme. Si ya está cerca, queda poco que quitar.
Tres mediciones reales concretan el rango. Un clip 4K de 9 segundos grabado a 96 Mbps pasó de 105 MB a 2 MB en el ajuste 720p: menos del 2 % del original, porque el bitrate de origen era absurdamente alto para su duración. Un vídeo 1080p de 121 segundos pasó de 101 MB a 25 MB, aproximadamente una cuarta parte. Un clip de 150 segundos que ya era 720p solo pasó de 95 MB a 37 MB, cerca del 39 %, porque la resolución no podía bajar nada.
El patrón es constante: las grabaciones de móvil con bitrate alto, las capturas de pantalla y cualquier cosa rodada en 4K se comprimen muchísimo. El vídeo que ya se comprimió una vez —un clip descargado de una app de mensajería, por ejemplo— tiene mucho menos que dar, y apretarlo otra vez cuesta sobre todo calidad, no megabytes.
Compatibilidad de navegadores
La herramienta necesita la API WebCodecs y un codificador de vídeo H.264 operativo. Esa combinación está presente en las versiones actuales de Chrome, Edge y otros navegadores Chromium, y en Safari 18 y posteriores. Firefox todavía no expone un codificador de vídeo WebCodecs, así que la herramienta lo detecta y te lo dice en vez de fallar a mitad de camino.
La compatibilidad se comprueba al cargar la página, no al pulsar el botón, así que lo sabes antes de elegir un archivo.
| Navegador | Funciona | Notas |
|---|---|---|
| Chrome / Edge (escritorio) | Sí | La vía más rápida. Usa el codificador por hardware de tu GPU si lo hay. |
| Safari 18+ (macOS) | Sí | Compatible. El tamaño de salida puede diferir levemente del de Chrome con el mismo ajuste. |
| Chrome / Safari en móvil | Normalmente | Funciona en dispositivos recientes, pero los vídeos largos son lentos y consumen batería. |
| Firefox | Todavía no | Sin codificador de vídeo WebCodecs. La página te lo indica y ofrece alternativas. |
Límites que conviene conocer antes de empezar
Es una herramienta de un solo archivo y es honesta sobre dónde se detiene. Tener claros los bordes es más útil que descubrirlos a mitad de la compresión.
- Un archivo cada vez. No hay cola por lotes: para un carrete entero, la app es la herramienta adecuada.
- Sin límite fijo de tamaño, pero con una comprobación de almacenamiento. El techo es tu espacio libre en disco y se comprueba antes de empezar a codificar, no a mitad de camino.
- El tamaño objetivo es el mejor intento, no una garantía. Eliges 10, 25 o 100 MB y el bitrate se deduce hacia atrás desde esa cifra, apuntando justo por debajo, pero el audio se copia sin tocarlo y ocupa una parte fija del presupuesto, y un vídeo lo bastante largo no entra en un objetivo pequeño con ninguna calidad. Eso se te dice antes de empezar, no después.
- El audio se copia, no se recodifica. Tu banda sonora original se conserva bit a bit, incluido el 5.1, lo que también significa que el audio no aporta nada a la reducción de tamaño.
- La salida siempre es MP4 (H.264 por defecto, HEVC si lo activas). Aquí no hay conversión de formato, exportación a GIF, recorte ni marcas de agua.
- Los vídeos muy largos siguen llevando su tiempo. En un ordenador de escritorio con codificación por hardware hemos medido entre diez y diecisiete veces más rápido que el tiempo real —un vídeo de 10 minutos sale en aproximadamente un minuto— y los móviles son bastante más lentos.
Nada de lo que hagas aquí toca el archivo original de tu disco. La copia comprimida es una descarga aparte, así que borrar el original siempre es una decisión explícita tuya.
Preguntas frecuentes
¿De verdad no se sube mi vídeo?
No, y se puede verificar. La compresión ocurre a través de WebCodecs, una API del navegador que entrega los fotogramas al codificador de vídeo de tu propio dispositivo. No existe ningún destino que reciba tu archivo. Abre el panel de red de tu navegador mientras comprimes y no verás ninguna subida; o carga esta página, desconéctate de internet y comprime igualmente: sigue funcionando.
¿Qué tamaño de vídeo puedo comprimir?
No hay límite de tamaño. Cada trozo del vídeo comprimido se escribe en el almacenamiento a medida que se codifica, en lugar de montarse en memoria, así que una grabación de dos horas necesita aproximadamente la misma memoria que una de dos minutos: al generar un archivo de 500 MB medimos un pico plano de 643 MB de principio a fin. El límite real es tu espacio libre en disco, y se comprueba antes de empezar a codificar en lugar de descubrirse a mitad. Los archivos de varios gigabytes funcionan; simplemente tardan más.
¿Hay marca de agua, cuenta o límite diario?
Ninguna de las tres cosas. No se añade marca de agua, no hay que crear nada ni iniciar sesión, y no existe cuota diaria ni puesto en una cola: no hay ningún servidor haciendo el trabajo cuyos costes hubiera que recuperar.
¿Cuánto tarda la compresión?
En un ordenador de escritorio con codificación por hardware hemos medido entre diez y diecisiete veces más rápido que el tiempo real: un clip de 2 minutos en unos 9 segundos, un vídeo de 10 minutos en cerca de un minuto, una grabación de 40 minutos en menos de tres. La velocidad viene de que WebCodecs pasa los fotogramas al codificador de vídeo integrado en tu dispositivo en vez de ejecutar un codificador por software dentro de la página. Los móviles son notablemente más lentos, y la pestaña debe permanecer en primer plano.
¿Comprimir empeorará la calidad de mi vídeo?
Técnicamente sí, ya que comprimir descarta datos, pero con el ajuste 720p la diferencia es difícil de ver en un móvil o un portátil. La falta de nitidez se nota cuando bajas la resolución de forma agresiva: el nivel 360p es deliberadamente un compromiso. Conserva el original hasta comprobar el resultado; la compresión no se puede deshacer.
¿Cómo comprimo un vídeo a menos de 25 MB?
Cambia la herramienta de niveles de calidad a tamaño objetivo y elige 25 MB; también están 10 MB y 100 MB. En lugar de elegir un nivel de calidad le das la cifra, y él deduce el bitrate a partir de la duración del vídeo, elige la resolución que ese bitrate puede sostener y apunta justo por debajo del objetivo, para que el resultado pase el límite en vez de quedarse encima. Dos cosas marcan lo que es posible: el audio se copia sin tocarlo y ocupa una parte fija del presupuesto, y un vídeo lo bastante largo no cabe en un objetivo pequeño con ninguna calidad; cuando pasa eso, se te avisa antes de empezar en lugar de entregarte algo que no se puede ver.
¿Por qué mi vídeo solo se ha reducido un poco?
Casi siempre porque ya estaba comprimido de forma eficiente. Un clip que ya es 720p no puede perder resolución en el ajuste 720p, así que solo baja el bitrate: normalmente un ahorro en torno al 40 % en lugar del 80 %. Prueba un nivel más bajo o acepta que no queda mucho por quitar.
¿Debería usar H.264 o HEVC?
H.264 es el valor por defecto porque se reproduce en todas partes y codifica rápido en cualquier dispositivo. HEVC es el códec más eficiente, pero aquí no te dará un archivo más pequeño: ambos códecs reciben el mismo bitrate objetivo, así que HEVC invierte esa eficiencia en una imagen más limpia en lugar de en menos bytes; en nuestras propias mediciones se veía claramente mejor con el mismo bitrate y aun así salía algo más grande. Además necesita un codificador HEVC por hardware para ser práctico: en equipos que no lo tienen puede ser más de diez veces más lento, y los reproductores antiguos quizá no abran el resultado. Actívalo cuando quieras la mejor imagen para un tamaño dado y el resultado sea solo para ti.
¿Funciona en iPhone o Android?
En móviles recientes sí: tanto Safari 18+ como Chrome admiten la API necesaria. Aun así no es el mejor sitio para un vídeo largo: los móviles codifican más despacio, la pestaña tiene que quedarse en primer plano y consume batería. Para la fototeca de un móvil encaja mucho mejor una app nativa que procese por lotes.
¿Qué pasa con el audio?
Se copia intacto, sin recodificar, incluidas las pistas 5.1. Así la banda sonora queda exactamente como estaba, y también significa que toda la reducción de tamaño viene del vídeo. En un clip que sea sobre todo voz a bitrate bajo, el audio puede acabar siendo una parte apreciable del archivo comprimido.
¿Cómo comprimo muchos vídeos a la vez?
Aquí no: esta herramienta procesa un archivo cada vez de forma intencionada. En el iPhone, Photo Slim analiza toda tu fototeca, muestra el ahorro estimado de cada vídeo antes de tocar nada y comprime por lotes en el propio dispositivo, moviendo cada original a «Eliminados recientemente», donde se puede recuperar durante 30 días.
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Equipo de AskClean · Actualizado 2026-08-12