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Recortar, recuadrar, girar y redimensionar vídeo

Seis cambios, una sola pasada, nada que se suba. Tres de ellos —girar, quitar el sonido y cortar el final— no necesitan recodificación alguna: la imagen comprimida se copia directamente, así que terminan en segundos y sobrevive cada píxel. Los otros tres sí recodifican, y la herramienta dice cuál es cuál antes de que pulses nada.

Tres de estos seis cambios salen gratis

Se suele dar por hecho que editar vídeo significa recodificarlo: cada fotograma decodificado, modificado y comprimido de nuevo, con tiempo y calidad gastados por el camino. Para la mitad de lo que hace esta página, ese supuesto es sencillamente falso. Girar un vídeo, quitarle la banda sonora y cortarle el final se pueden hacer sin decodificar un solo fotograma: la imagen comprimida se copia de un archivo al siguiente exactamente tal cual. El resultado sale en segundos por larga que sea la grabación, y no es que se parezca al original: es bit a bit la misma imagen.

Vale la pena conocer el motivo, porque explica dónde cae la frontera. Un giro no se guarda girando píxeles, sino como un número en la cabecera del archivo que le dice al reproductor en qué posición dibujar. Quitar el audio significa escribir una pista menos. Cortar el final significa detener la copia antes. Nada de eso exige entender la imagen, así que nada de eso la toca. Recuadrar, escalar y cambiar los fotogramas por segundo son lo contrario: cada uno produce fotogramas que no existían en el origen, y eso solo puede salir de decodificarlo y recomprimirlo todo.

Esta herramienta calcula, cambio a cambio, a qué lado de esa línea cae tu selección, y lo muestra antes de confirmar. Elige solo cambios gratuitos y tomas el camino inmediato. Añade uno que no lo sea y se recodifica el vídeo entero: no hay versión parcial de eso, y por eso la etiqueta cambia en cuanto tocas uno de ellos.

CambioQué cuestaPor qué
Girar 90° / 180° / 270°NadaSe escribe como indicador de orientación en la cabecera del MP4. Los reproductores lo leen y giran la imagen al dibujarla, así que ningún fotograma se modifica.
Quitar el sonidoNadaLa pista de audio simplemente no se escribe. La pista de vídeo se copia intacta, igual que si no hubiera ningún cambio.
Recortar el finalNadaLa copia se detiene en el punto que has elegido. Todo lo anterior ya está comprimido y aterriza sin cambios en el archivo nuevo.
Recortar el inicioRecodificaTu nuevo punto de partida casi con seguridad no es un fotograma clave, y los fotogramas posteriores no se pueden decodificar sin él. La alternativa sería devolverte en silencio un segundo o dos que habías pedido quitar.
Recuadrar la imagenRecodificaUna imagen más pequeña es otra imagen. Cada fotograma hay que decodificarlo, cortarlo y comprimirlo de nuevo.
Cambiar la resolución o los fotogramas por segundoRecodificaPor lo mismo: los fotogramas de salida no existen en el origen y hay que fabricarlos.

Cuando sí hay recodificación, el vídeo sale como H.264 con audio AAC, la pareja que se reproduce en todas partes. Es una decisión deliberada a favor de la portabilidad, y tiene una consecuencia que conviene leer más abajo si tu origen es HEVC.

Recortar: por qué el final sale gratis y el inicio no

La línea de tiempo tiene dos tiradores y no cuestan lo mismo. Arrastrar el derecho acorta el vídeo deteniendo antes la copia: no se decodifica nada, no se comprime nada, y un archivo de dos horas se recorta casi tan rápido como uno de dos minutos. Arrastrar el izquierdo recodifica todo el vídeo restante, y conviene entender por qué en lugar de tomarlo por una limitación arbitraria.

El vídeo comprimido no es una serie de imágenes independientes. Un fotograma clave se basta por sí mismo; los que vienen después solo guardan lo que ha cambiado desde entonces, a veces durante varios segundos seguidos. Corta en un punto cualquiera y caes en mitad de una de esas rachas, con fotogramas que describen cambios sobre una imagen que ya no tienes. Solo hay dos salidas honestas: retrasar en silencio tu corte hasta el fotograma clave anterior —devolviéndote hasta varios segundos que habías pedido eliminar expresamente— o decodificar desde ese fotograma clave y recodificar desde tu punto de corte real. Esta herramienta toma la segunda, para que el vídeo empiece donde tú has dicho que empieza.

En la práctica, eso significa que quitar una introducción larga de un vídeo largo lleva tiempo real, y quitar la cola del mismo vídeo no. Si solo necesitas una de las dos cosas, hacer únicamente el final es muchísimo más barato. Si necesitas ambas, el coste es el mismo que hacer solo el inicio: una sola pasada resuelve todo lo que hayas seleccionado.

La banda sonora sigue la misma regla. Recortar el final copia el audio sin tocarlo; recortar el inicio lo recodifica a AAC. Hay un caso sin buen desenlace: una pista Dolby no se puede recodificar en un navegador, así que recortar el inicio de un archivo con audio Dolby significa perder el sonido. El panel lo dice antes de empezar, y devolver el tirador de inicio a cero conserva la pista.

Recuadrar y girar, y en qué orden ocurren

Arrastra un recuadro sobre la vista previa para recuadrar. Arrastra dentro del recuadro para moverlo, tira de una esquina para redimensionarlo, toca una vez para borrarlo. También funciona desde el teclado: enfoca el recuadro y las flechas lo desplazan, con Mayús pulsada lo redimensionan; útil cuando quieres un borde preciso y el trackpad no colabora.

El giro se aplica primero, y el recuadro vive dentro de la imagen ya girada. Esto importa en cuanto usas ambos: gira un vídeo horizontal a vertical y la imagen pasa a ser de 1080 de ancho por 1920 de alto, así que un recuadro que estaba cerca del borde derecho queda ahora cerca de arriba. En lugar de obligarte a redibujarlo, el recuadro gira con la imagen y mantiene lo que habías encuadrado. La resolución se aplica al final, a lo que haya dejado el recuadro: recuadrar un vídeo 1080p a una zona pequeña y luego elegir 720p te da 720p de esa zona, no un fotograma 720p con una zona pequeña dentro.

Lo único que el recuadro no puede hacer es previsualizar un archivo que tu navegador no sabe reproducir. MKV y ProRes son los casos habituales: esta herramienta los lee perfectamente, pero el elemento de vídeo del propio navegador a menudo se niega a mostrarlos. Cuando pasa, obtienes un marco vacío con las proporciones correctas en lugar de una imagen, y el recuadro sigue funcionando: dibujas sobre la forma correcta, solo que sin referencia. El recuadro se desactiva por completo en los códecs que no se pueden decodificar en absoluto, porque un recuadro que no se puede representar no es un recuadro.

  1. Gira primero si piensas hacerlo. El recuadro sigue a la imagen, así que no perderás el encuadre.
  2. Traza la zona que quieres conservar. Lo de fuera se atenúa para que veas el resultado.
  3. Elige una resolución si además quieres una salida más pequeña. Se aplica a la zona recuadrada.

Ambas dimensiones de salida se redondean a números pares, porque los codificadores de vídeo lo exigen. Un recuadro de 801 píxeles pasa a 802: una diferencia que no vas a ver, y la única alternativa sería rechazar el recuadro.

Resolución, fotogramas por segundo y qué aligera de verdad un archivo

Aquí la resolución y los fotogramas por segundo solo pueden bajar. Elegir una resolución mayor que la del origen inventaría detalle que nunca se grabó y te cobraría bytes por ello; lo mismo con los fotogramas por segundo, donde los adicionales serían duplicados. Las opciones por encima de tu origen se ocultan en vez de ofrecerse y luego ignorarse en silencio.

Bajar la resolución sí aligera el archivo de manera fiable, porque menos píxeles necesitan realmente menos bits. Bajar los fotogramas por segundo es otra historia, y aquí es donde mucho consejo se equivoca. Menos fotogramas por segundo significan en principio menos datos, pero el codificador de aquí elige su bitrate a partir de las dimensiones de la salida, no de cuántos fotogramas recibe: reducir a la mitad los fotogramas por segundo no reduce el archivo a la mitad. Lo que sí hace con seguridad es volver el movimiento más entrecortado. Cambia los fotogramas por segundo cuando 60 fps sean más de lo que necesita el destino, no como forma de ahorrar espacio.

Si el objetivo es el tamaño, esta es la página equivocada y el compresor es la correcta: permite fijar un nivel de calidad o un tamaño objetivo y trabaja hacia atrás hasta un bitrate. Lo que esta página le hace al tamaño es sobre todo incidental: recortar acorta el archivo y por tanto lo aligera, recuadrar y escalar lo reducen, y girar o silenciar apenas lo mueven.

Hay una forma en que esta página puede agrandar un archivo. Si tu origen es HEVC —lo que graban los iPhone recientes— y haces un cambio que recodifica, el resultado sale en H.264, porque eso es lo que se reproduce en todas partes. El H.264 necesita más bits que el HEVC para la misma imagen, así que un clip HEVC recuadrado puede acabar más grande que el original pese a tener menos píxeles. Girar, silenciar y recortar el final evitan esto por completo: dejan el HEVC exactamente como estaba.

Qué le pasa a la banda sonora

Quitar el sonido es la operación más simple de esta página: la pista de audio no se escribe, la de vídeo se copia y el archivo sale en segundos. Es una eliminación real, no un cambio de volumen: la pista no está, no está en silencio, así que nada puede recuperarla y el archivo queda algo más ligero.

Cuando conservas el sonido, lo que le ocurre depende de los demás cambios. Todo salvo recortar el inicio copia el audio bit a bit, canales envolventes incluidos. Recortar el inicio lo recodifica a AAC por la misma razón de fotograma clave que la imagen, lo cual es rápido y no afecta al vídeo. En ese camino, el audio multicanal se mezcla a estéreo, porque los codificadores AAC de los navegadores rechazan de plano la entrada multicanal: mejor una mezcla que una exportación fallida.

El Dolby Digital es la excepción, y el panel lo detalla cuando toca. Las pistas AC-3 y E-AC-3 se pueden copiar pero no recodificar, ya que los navegadores no incluyen decodificador de Dolby. Así que sobreviven a todos los cambios de esta página menos a uno: recortar el inicio, que fuerza una recodificación imposible. En lugar de hacer fracasar toda la exportación, la herramienta descarta el audio y te avisa antes; y recortar solo el final conserva la pista intacta.

Lo que esta herramienta no hace

Es una herramienta de ajuste en una sola pasada, no un editor, y merece la pena enunciar sus límites con claridad en vez de dejar que los descubras tú.

  1. Solo produce MP4. Entre lo que entre, lo que sale es un MP4.
  2. Un clip, una pasada. No une dos vídeos, no corta un trozo del medio y no hay cola por lotes.
  3. No hay desplazamiento por la línea de tiempo ni reproducción previa del resultado. La vista previa muestra el fotograma de tu punto de inicio para que veas qué estás recuadrando; no es un reproductor.
  4. Sin filtros, sin ajuste de color, sin cambio de velocidad, sin texto ni marcas de agua.
  5. Subtítulos, capítulos y adjuntos se descartan, igual que en cualquier conversión de vídeo de este sitio. Solo se conservan imagen y sonido.
  6. No hay límite de tamaño, pero sí una comprobación de disco. El resultado se escribe en el almacenamiento local a medida que se genera, así que la memoria no crece con el archivo, pero el espacio tiene que existir, y eso se verifica antes de empezar.

Tu original nunca se modifica ni se mueve. Lo que descargas es un archivo nuevo, así que borrar el origen sigue siendo una decisión explícita que tomas tú.

Preguntas frecuentes

¿Cómo recuadro un vídeo sin subirlo?

Suelta el vídeo en la herramienta de arriba y arrastra un recuadro sobre la vista previa. Todo se ejecuta en tu navegador: el archivo se lee de tu disco, lo decodifica y recodifica tu propio dispositivo, y se escribe de nuevo en el almacenamiento local. No se envía nada: puedes abrir el panel de red mientras se ejecuta, o desconectarte de internet una vez cargada esta página y recuadrar igualmente. Recuadrar sí recodifica, porque una imagen más pequeña es otra imagen, así que lleva un tiempo proporcional a la duración del vídeo.

¿Por qué girar es inmediato y recuadrar lento?

Porque son operaciones de distinta naturaleza. El giro se guarda como un indicador en la cabecera del archivo que dice a los reproductores en qué posición dibujar la imagen, así que ningún fotograma llega a tocarse: el vídeo se copia tal cual en segundos. Recuadrar produce fotogramas que no existen en el origen, lo que implica decodificar cada uno, cortarlo y comprimirlo de nuevo. Eso es trabajo real y es proporcional a la duración del vídeo.

¿Recortar un vídeo pierde calidad?

No si solo recortas el final: es una copia directa y la imagen restante es bit a bit idéntica a la original. Recortar el inicio sí recodifica, porque el nuevo punto de partida casi nunca cae en un fotograma clave y los fotogramas posteriores no se pueden decodificar sin él. Eso cuesta una generación de calidad. Si solo necesitas quitar la cola, hacer únicamente eso es más rápido y además sin pérdida.

¿Por qué no puedo mover el tirador de inicio en este archivo?

Porque el códec de vídeo del archivo no se puede decodificar en un navegador —ProRes es el caso habitual— y cortar el principio exige recodificar, lo que exige decodificar. En vez de dejarte esperar una exportación abocada al fracaso, el tirador de inicio queda fijado en cero. Recortar el final, girar y silenciar siguen funcionando en esos archivos, y los tres son inmediatos.

¿Cambiar los fotogramas por segundo hará más pequeño mi vídeo?

No de manera fiable, y conviene decirlo claro porque se repite mucho lo contrario. El codificador elige su bitrate a partir de las dimensiones de la salida y no del número de fotogramas, así que reducir a la mitad los fotogramas por segundo no reduce el archivo a la mitad. Lo que sí hace es volver el movimiento más entrecortado. Baja los fotogramas por segundo cuando el destino no necesite 60 fps; para reducir el tamaño, baja mejor la resolución o usa el compresor, que apunta directamente a un tamaño.

¿Por qué mi archivo ha salido más grande tras recuadrarlo?

Casi con seguridad porque el origen era HEVC. Los iPhone recientes graban en HEVC, y cualquier cambio que recodifique produce H.264 en su lugar, porque el H.264 se reproduce en todas partes y un archivo HEVC no. El H.264 necesita más bits para la misma imagen, y eso puede pesar más que los píxeles que has quitado al recuadrar. Girar, silenciar y recortar el final esquivan esto por completo: dejan intacto el HEVC original.

¿Puedo girar un vídeo sin recodificarlo?

Sí, y es lo que hace esta herramienta. El MP4 guarda la orientación como un indicador de transformación en lugar de girar píxeles, así que girar consiste en escribir un número y copiar la imagen sin cambios. Termina en segundos sea cual sea la duración, la calidad es idéntica y funciona incluso en archivos cuyo códec los navegadores no saben decodificar. Combínalo con silenciar o con un recorte del final y todo el trabajo sigue siendo inmediato.

¿Puedo hacer varios cambios a la vez?

Sí, y ese es el sentido de hacerlo aquí en vez de una exportación cada vez. Todo lo que selecciones se aplica en una sola pasada, así que un recuadre más un cambio de resolución más un recorte cuestan una recodificación, no tres. También importa para la calidad: cada exportación por separado sería otra generación con pérdida. Ten en cuenta que añadir un cambio que recodifica a un conjunto de cambios gratuitos recodifica el conjunto entero; no hay versión parcial de eso.

¿Por qué está en blanco mi vista previa de recuadre?

Porque tu navegador no puede reproducir ese archivo en concreto, algo habitual con MKV y ProRes. La herramienta lee esos archivos perfectamente —usa su propio lector en vez del reproductor del navegador—, pero el elemento de vista previa no tiene nada que mostrar. Obtienes en su lugar un marco vacío con las proporciones correctas, y el recuadro sigue funcionando: dibujas sobre la forma correcta, sin imagen debajo.

¿Hay límite de tamaño de archivo?

No. El resultado se escribe en el almacenamiento local del navegador a medida que se genera, en vez de montarse en memoria: un archivo de dos horas necesita más o menos tanta memoria como uno de dos minutos. Lo que se comprueba es el espacio libre en disco, y antes de empezar en lugar de a mitad de camino. Para los cambios inmediatos casi ni influye: girar o silenciar un archivo de varios gigabytes sigue siendo cuestión de segundos, porque no se decodifica ni un fotograma.

¿En qué navegadores funciona?

En Chrome, Edge y los demás navegadores basados en Chromium, y en Safari 18 o posterior. Firefox no ofrece las funciones de vídeo de WebCodecs en las que se apoya todo esto, y la página lo detecta al cargarse en vez de fallar cuando ya has elegido el archivo. Los navegadores móviles funcionan en dispositivos recientes, aunque un recuadre o un redimensionado largos se hacen notar en un móvil.

¿Se sube mi vídeo a alguna parte?

No. No interviene ningún servidor en ningún momento: el archivo se lee en local, lo procesa tu propio dispositivo y se vuelve a escribir en el almacenamiento local. Por eso tampoco hay cola, ni límite diario, ni cuenta, ni marca de agua: no hay coste de infraestructura que recuperar. Abre el panel de red mientras se ejecuta y verás que no sale nada.

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Equipo de AskClean · Actualizado 2026-08-21